EDUARDO BLANCO GUILLAUMIN

Empresario


Sabe recibir con el grato gusto de los buenos días. Es apasionado de la administración y la mercadotecnia turística, la alta dirección y la hotelería. Observa como el sol desgrana la luz de la mañana, aprecia el revuelo del chipichipi por las avenidas, siente el aire fresco que surge desde la montaña, persigue con la mirada las golondrinas que retornan a los aleros, para saber interpretarlo a los visitantes. Donde ve un paisaje se detiene, donde el silencio amanece acerca el oído, donde la luna sucumbe en la noche suele hablar de Veracruz y su habitable lugar ante el mundo. Con la fragilidad con que se derrama la nostalgia sabe que Xalapa es hermosa e inolvidable como un ramo de jazmines y que no se debe dejar marchitar en el tiempo.